mercado online

No vuelvas a soportar filas eternas cuando salgas a hacer mercado gracias a esta innovadora aplicación.

¿A quién le gusta ir a hacer mercado? ¿Quién se divierte recorriendo los pasillos repletos de gente o haciendo fila para pagar el mercado y luego el parqueadero? ¡Nadie!

Hacer fila es una de las cosas que más odiamos en el mundo y para solucionar ese problema te traemos Filas Anónimas, la plataforma en la que te registras y das algunos datos sobre los supermercados y tiendas que más frecuentas para recibir una llamada justo en el momento en el que el agite baje, mejor dicho, cuando la hora pico haya pasado y puedas ir a comprar tranquilo sin tener que aguantar por una hora la conversación aburrida de la señora que va delante de ti.

Además, para que la dicha sea más grande, puedes configurar la plataforma para recibir la buena noticia con un saludo personalizado y la voz de tu celebridad criolla favorita, algunas de las más pedidas son: Amparo Grisales erizándose, Javier Hernández Bonnet echándole la sal a los que aún hacen filas y Margarita Rosa de Francisco haciendo la cuenta regresiva para que pegues el pique al supermercado en tono Desafío.

Eso sí, tienes que estar bañado, arreglado y listo, porque en el momento en el que recibas la llamada tienes que salir pitado para aprovechar la dicha de las cajas desocupadas.

¿Te suena? A nosotros tampoco porque ¡Eso ya pasó! Ahora puedes hacer mercado en línea sin pensar en traslados, filas, tumultos y todas esas delicias con las que te encuentras en el supermercado durante la época de quincena.

Solo tienes que registrarte de forma segura en una aplicación como Rappi, ingresar los datos de tu tarjeta de crédito y acceder a un supermercado en línea que además te ofrece domicilios de restaurantes, mensajería, ropa, diligencias y hasta la opción de obtener dinero en efectivo sin tener que ir hasta el cajero.

mercado en linea

Sal de las dudas

Podemos demostrarte que con una aplicación como Rappi de verdad ahorrarás tiempo y dinero.

Haciendo mercado tradicionalmente

  1. Te aguantas el tráfico de la ciudad para llegar al supermercado.
  2. Llegas y te demoras 10 minutos buscando un espacio en el parqueadero.
  3. Buscas el acceso más cercano al supermercado (generalmente tu carro queda en el rincón más recóndito del parqueadero)
  4. Recorres todo el lugar comparando precios y características de los productos, aguantas los berrinches familiares y las manipulaciones para comprar cosas que no necesitan y caminas hasta que te duelen los pies.
  5. Haces un fila de media hora para llegar a la caja y poder pagar.
  6. Al llegar a la caja justo hay cambio de turno de cajeros así que debes esperar otros 10 minutos para hacer el pago.
  7. Tu estómago hace ruidos de protesta y te avisa que ya es hora del almuerzo.
  8. Haces otra fila en la plazoleta de comidas y pides algo pequeño rogándole a la virgen que tu pedido salga rápido para que no se descongele el helado o se te pudra el yogurt que acabas de comprar.
  9. Comes rápidamente para tratar de ganar tiempo.
  10. Haces otra fila mientras escuchas la conversación de la pareja de adelante sobre cómo curar las hemorroides.
  11. Pagas el parqueadero y te deseas suerte en la búsqueda de tu carro en medio de ese mar de llantas y motores.
  12. Te das cuenta de que ya es la hora pico y tienes que salir corriendo a casa en medio de pitos, insultos y conductores a los que parece que la licencia les salió en un tamal.
  13. Llegas a casa y subes cuatro pisos con el pesado mercado y tus dedos a punto de morir de gangrena por culpa del peso de las bolsas.
  14. Organizas la comida en la nevera y la despensa y te dispones a dormir porque estás cansado y ya se te fue todo el día haciendo mercado.

En el supermercado en línea:

  1. Ingresas a la aplicación sin salir de tu cama, seleccionas los productos que necesitas y pagas con tu tarjeta de crédito.
  2. Esperas aproximadamente una hora para que todo llegue a la puerta de tu casa y si tienes hambre aprovechas para pedir un domicilio de tu restaurante favorito.
  3. Recibes tu pedido, organizas el mercado, almuerzas y quedas listo para disfrutar el resto del día.

No lo decimos nosotros, lo comprueba la vida. Únete a la ola de la tecnología y empieza a usar aplicaciones para hacer mercado en línea que pagas fácilmente con tu tarjeta de crédito y que te ahorran tiempo y dinero que puedes ocupar en lo que de verdad te gusta hacer.

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