¿Pensaste que la educación virtual era para vagos? ¿Dudas de los cursitos de inglés online? Te contamos cómo funciona la educación virtual para que saques tus propias conclusiones.

Seguramente has visto comerciales o has escuchado a alguien hablar sobre la educación por internet, porque cada vez son más los programas académicos que se ofrecen de manera virtual para que a través de un computador o celular conectado a internet el alumno se comunique con su profesor y sus compañeros de clase.

También es muy posible que entre el mar de comentarios negativos y positivos sobre el tema te hayas quedado con las ganas de saber más sobre el tema y con algunas preguntas que no has logrado responder. Por suerte eso ¡Ya Pasó! para sacarte de las dudas aquí te contamos lo que quieres saber sobre este modelo que va mucho más allá de los cursitos de inglés online.

¿Cómo funciona la educación virtual?

Es un modelo realmente sencillo en el que en lugar de un salón de clases físico tradicional, las clases se dan a través de una plataforma virtual en internet. En este modelo los alumnos se registran en la plataforma, comparten sus comentarios con sus compañeros, tienen comunicación directa con sus profesores y responden por tareas y trabajos de la mismas forma que en un salón de clases tradicional.

¿Solo se pueden hacer cursos cortos?

Aunque por lo general los cursos de idiomas son los más populares en esta modalidad hay cientos de programas académicos de nivel técnico, tecnológico, profesional y hasta de postgrado. En muchos casos universidades y otras entidades educativas mezclan en sus programas clases presenciales y clases virtuales para aprovechar los beneficios de los dos métodos.

¿Cuáles son las ventajas de la educación virtual?

Este modelo educativo tiene varias ventajas pero podemos resaltar las siguientes:

  • Tiempo y espacio: Cuando tomas clases por internet no tienes que contar con el tiempo que te toma trasladarte hasta la universidad, de hecho tienes la posibilidad de estudiar en otras ciudades y países sin tener que moverte de tu casa.
  • Inclusión: La educación virtual puede llegar a cualquier persona del mundo sin importar el lugar en el que viva y se puede acomodar con mayor facilidad a su rutina, esto favorece a personas con horarios de trabajo muy demandantes y en general a personas con poco tiempo libre.
  • Facilidades de financiación y pago: Por un lado los programas virtuales suelen ser más económicos que los presenciales y eso hace mucho más fácil que personas con menos recursos puedan educarse, y por otro, la facilidad de pagar por internet con tarjeta de crédito y financiar el costo del programa educativo también es una gran ventaja. Olvidar el trámite de ir al banco mes a mes para consignar el dinero y empezar a hacer el pago en minutos desde un computador o celular es definitivamente una gran ventaja.
  • Nuevas oportunidades para aprender: Es fácil pensar que al no tener una supervisión constante la calidad de la educación y la exigencia sean menores, por eso se suele pensar que es un modelo perfecto para vagos, sin embargo la realidad es otra porque por el contrario factores como la independencia, la flexibilidad y la oportunidad de aprender por cuenta propia amplían la baraja de posibilidades de aprendizaje de los estudiantes.

¿La educación virtual es de menor calidad?

Igual que en la educación tradicional, mientras el programa esté certificado y tenga el respaldo de una buena institución la calidad será la mejor. Por otra parte, el hecho de que el modelo permita la comunicación directa con el profesor hace que los alumnos tengan un rol más activo y que los profesores se preocupen más por mantenerlos motivados e interesados a través de diversas herramientas de aprendizajes que ofrece internet.

Por supuesto no se trata de decir que un modelo es mejor que el otro pero sí de hacer un poco de justicia informativa para que te des cuenta de que pensar que estudiar por internet es una opción mediocre ¡Ya Pasó! Mejor dale una revisada a algún programa interesante y anímate a estudiar desde tu casa y a tu propio ritmo.